Dead Money: tras las huellas de Rounders
Si te preguntaran qué películas relacionadas con el mundo del juego son tus preferidas, apuesto a que, entre ellas, estaría Rounders. Y es que el film de John Dahl está considerado por muchos como la mejor película de póker de la historia, con permiso de El rey del juego o Casino Royale.
Personalmente, creo que Rounders está un tanto sobrevalorada. Primero, porque tiene ciertos errores flagrantes que un verdadero jugador de póker, de la talla del que se supone que es el personaje de Matt Damon, no debería cometer jamás (eso de perseguir pérdidas, o jugar con un dinero que no te puedes permitir perder, por ejemplo). Y segundo, porque me gusta que mis pelis de póker se tomen menos en serio a sí mismas. Yo soy más de Maverick, o incluso de Par, Impar.
La trama
Por lo tanto, uno pensaría que Dead Money, con su humor negro, sus personajes caricaturescos y sus escenas de acción un tanto exageradas, sería mi tipo de película, ¿verdad? Pues… no del todo. Y es que a esta mezcla de thriller-comedia-acción, combinación que tan bien le funcionó a Guy Ritchie en Lock & Stock o en Snatch, le falta “chicha”. Que sí, que nadie espera que vaya a ganar un Oscar, pero…
La historia de Dead Money sigue a Andy (Emile Hirsch), un jugador de póker de cierto nivel, acostumbrado a desplumar a pardillos en timbas ilegales. Una de estas partidas tiene lugar en casa de Jack (David Keith), donde la novia de Andy, Chloe (India Eisley), trabaja como camarera. En mitad de la partida, un par de encapuchados (Jackie Earle Haley y Rory Culkin) asaltan el local y se llevan todo el dinero de los jugadores.
Sin spoilers, que esto sale en el trailer: tras el robo, los jugadores se van a sus casas. Pero Chloe descubre que se ha dejado el bolso, y le pide a Andy que vuelva a por él. Al llegar a casa de Jack, Andy descubre que todo era un plan para que Jack, un jugador empedernido acuciado por sus deudas de juego, pudiera quedarse con todo el dinero. Aprovechando un descuido, Andy coge la mochila con la pasta y sale por piernas, sin darse cuenta de que las cámaras de seguridad de Jack lo han grabado todo.
El póker como elemento narrativo
Como en Rounders, el póker es un elemento narrativo esencial en la trama. A lo largo del metraje se ve a Andy participando en varias timbas, mientras una voz en off (El propio Andy a través de unos auriculares, por lo que parece) va dando consejos y analizando lances del juego como si de un audiolibro de autoayuda se tratase.
Parece ser que el guionista, Josh Wilcox, es también jugador de póker, y es una de las razones por las que las partidas y la jerga utilizada en ellas resulta tan realista. Sin embargo, me dio la impresión de que alguna de estas partidas se alarga de forma innecesaria, tal vez para demostrar precisamente los conocimientos de Wilcox acerca del juego.
¿Es un thriller o una película de póker?
Aquí radica, en mi opinión, uno de los problemas de la cinta. He mencionado antes las películas de Guy Ritchie. Snatch tiene como telón de fondo el mundo de las apuestas deportivas ilegales, pero más allá de eso estamos ante un thriller de acción que funciona, y muy bien. Por su parte, y a pesar de sus defectos, Rounders es una película que gira alrededor del póker como elemento principal, y se nota.
Dead Money se queda en tierra de nadie. Si es un thriller, pone mucho el foco en las partidas de póker. Si quiere ser un film sobre póker, tenemos una trama paralela que se limita a Chloe secuestrada por los atracadores, sin que estos parezcan saber qué hacer con ella más allá de esperar. ¿Esperar a qué? A que Jack vuelva con el dinero, claro… pero para eso, Andy tiene que ganar 500.000 dólares en su última partida.
En general, Dead Money empieza bastante bien, pero se va diluyendo con repeticiones innecesarias y situaciones que no terminan de ir a ninguna parte. Los villanos no resultan amenazantes en ningún momento: lo que más miedo da es el acentazo del personaje de Haley Wendel (la vi en V.O. y, con suerte, le pillé un 25% de lo que decía). Y Eisley está francamente desaprovechada como Chloe.
Los personajes
Ya que estamos, termino hablando de los personajes. Tanto Snatch como Rounders demostraban que este tipo de películas suelen tener (y beneficiarse de) un reparto coral. Al fin y al cabo, las partidas de póker requieren de varios jugadores, y son mucho más entretenidas si estos tienen personalidad. En la mesa de la partida inicial destaca especialmente LT, un policía con pocos escrúpulos que encarna Peter Facinelli, y que jugará un papel importante en la trama, aunque sea de forma “involuntaria”. Y hasta aquí puedo leer. En la mesa final tenemos a Bobby Kirkland, un jugador profesional tramposo, interpretado por Brennan Brown, que se convierte en la némesis de Andy en esa partida.
Ya he hablado de Chloe: es difícil mantener el tipo como mujer empoderada cuando estás toda la película atada a una silla. Y Jack… seguro que no soy el único que ha pensado en su parecido con Jack Nicholson. Pero no cuando lo pides, sino cuando te llega a casa. ¿Y qué decir de Andy? Emile Hirsch cumple con un personaje que se pasa buena parte de la película recibiendo golpes, y que, a veces, parece no importarle nada que no sea el póker. De haber sabido la que se le venía encima, tal vez se habría pasado al juego online, donde hay menos posibilidades de que te partan la cara con una recortada. Incluso podría haber cambiado de especialidad. Tengo entendido que los mejores casinos online con blackjack están que lo petan últimamente.